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La tecnología LED ofrece mucho más que luz


Utilizar LED en un invernadero de cultivo de tomates no solo impulsa el factor X. Los LED se integran en un sistema que da acceso a nuevas prestaciones, como el ajuste preciso de la climatización, el ahorro energético y las diapositivas con datos de las plantas. Además, permiten eliminar la limitación asociada al exceso de calor que irradian las lámparas SON-T.
Hace ya varios años que realizamos ensayos con tomates en el Delphy Improvement Center de Bleiswijk. En estas instalaciones, comparamos una combinación de iluminación superior e interiluminación mediante LED GreenPower con explotaciones existentes que utilizan luces convencionales. Después de los tomates de rama gruesos de la variedad Merlice, iniciamos otro cultivo de tomates de rama cherry de la variedad Juanita. Es genial obtener niveles altos de producción, sabor y calidad, pero lo que quiero que estudiemos ahora es la flexibilidad que aporta un sistema de iluminación 100 % LED.
Los LED se integran en un sistema que da acceso a más prestaciones, como ajuste de la climatización, ahorro energético y diapositivas con datos de plantas.

Por ejemplo, gracias a los LED, el año pasado plantamos a mediados de agosto (semana 33) y lo hemos repetido este año. Esta fecha de plantación sería demasiado precoz para una empresa que usara un sistema de iluminación SON-T. En las épocas en que las temperaturas exteriores son más elevadas, pero se quiere iluminar, el calor que irradian estas lámparas constituye un obstáculo. Los LED, al ser mucho más "frescos", no presentan esta limitación. Sin embargo, sobre todo en otoño, cuando los días se acortan, permiten obtener la iluminación suficiente. Hemos descubierto que este tipo de estrategia produce un cultivo fuerte capaz de aguantar el invierno. A pesar de la elevada densidad de tallos, el cultivo seguía vital en primavera, mientras que los que habían crecido con iluminación SON-T presentaban bastante "desgaste".

 

En el departamento de pruebas, trabajamos con una pantalla de energía y una pantalla difusora. Una de ellas permaneció cerrada al 95 % prácticamente todas las tardes durante el periodo de iluminación, a partir de las 14:00. Mientras la pantalla estaba cerrada, deshumidificábamos el aire del invernadero lo máximo posible manteniendo abiertos los paneles de ventilación del techo. ¿Cuál fue el resultado? Descubrimos que el cultivo no necesitaba una temperatura ambiente elevada dentro de la sala para mantener su ritmo de crecimiento. Una vez evitada la radiación para conservar la temperatura de las plantas, bastó con una deshumidificación suficiente. Además, quedaba más CO₂ en el interior del invernadero.

 

Creo que es genial que hayamos conseguido una producción de 38,6 kg por m². Pero igual de positivo me parece haber mantenido el consumo de gas en tan solo 35 m³ por m². Con ello, hemos demostrado que usando una iluminación 100 % LED podemos lograr también la máxima producción de forma energéticamente eficiente. Eso sí, iluminar con LED requiere modificar la forma de cultivo y aplicar técnicas distintas. A partir de ahí, es posible comenzar a plantearse cómo limitar y reducir el consumo de energías fósiles. Lo considero un resultado interesante de haber cambiado nuestra manera de pensar y actuar.

Piet van de Baar

Piet Hein van Baar es botánico experto en hortalizas, especialmente en tomates, sector al que se dedica desde hace 20 años. Participa activamente en proyectos de Europa occidental y conoce muy bien a los clientes y sus invernaderos. De hecho, visita a un cliente cada seis semanas para continuar mejorando su estrategia de iluminación.