Más marcas de

    La luz no afecta igual a las plantas y a las personas


    A las personas, los cambios meteorológicos habituales no nos condicionan para poder desarrollar con normalidad nuestras actividades diarias. En cambio, a las plantas, el hecho de que un día haya menos de luz solar que otro, les afecta en gran medida.
    El sol emite continuamente un amplio espectro de radiación. La parte de él que llega a la Tierra varía principalmente según dónde nos encontremos y de las condiciones meteorológicas atmosféricas. Cabe señalar que el espectro en sí es mucho más estable que su intensidad, aunque varía ligeramente según los parámetros mencionados (ubicación y tiempo), a excepción del amanecer y del atardecer donde su arco es siempre parecido y abarca desde la luz ultravioleta (UV) hasta la infrarroja (IR). 
    ¿Cómo afecta esto a las plantas? El principal proceso de crecimiento es la fotosíntesis, que utiliza la luz para convertir el dióxido de carbono (CO2) y el agua (H2O) en azúcares.

    Existe una parte concreta del espectro de radiación que las plantas utilizan para la fotosíntesis, denominado radiación fotosintéticamente activa (PAR). Se mide en número de fotones o partículas de luz y ocupa el rango de longitudes de onda comprendido entre 400 y 700 nm.

    Puesto que las plantas y las personas no responden igual a la luz, tenemos que utilizar unidades diferentes para describir su relación con ella. Es importante tenerlo en cuenta si vas a usar luces para cultivos LED.
     

    La cantidad de luz visible para los seres humanos se mide en "lúmenes" o "lux" (número de lúmenes por metro cuadrado). Un lumen pondera el espectro lumínico dentro de la curva de sensibilidad del ojo humano, que alcanza su punto máximo en la parte verde del espectro.
     

    Para medir la luz en relación con las plantas, utilizamos la radiación fotosintéticamente activa (PAR), que contabiliza todos los fotones comprendidos en el rango de 400 a 700 nm. Sus magnitudes son el flujo de fotones fotosintético (PPF), cuya unidad de medida es el mmol.s-1, y la densidad del flujo de fotones fotosintético (PPFD), cuya unidad es el mmolm-2.s-1.

    Las personas necesitamos una luminosidad relativamente baja para ver, incluso en días nublados podemos continuar con nuestra actividad normal. Sin embargo, para las plantas, el motor de crecimiento es la propia luz. Podríamos decir que su rendimiento un día nublado es muy inferior al de una persona. Dicho esto, disponemos de soluciones LED con las que amortiguar los cambios meteorológicos y aportarle a la planta la luz que necesita para estar siempre a su máximo rendimiento.

     

    Contáctanos y estudiamos tu caso.

    Paloma Martín Benito

    Paloma Martín Benito

    Especialista en iluminación para horticultura de España y Portugal.

    Escrito por Esther de Beer