Barbara Horton
"Mira y escucha, y sabrás lo que mueve a la gente”
“Creo que me metí en esto de la iluminación por ósmosis”, dice Bárbara Horton, diseñadora afincada en Nueva York. “En realidad era interiorista, lo que pasa es que me casé con el fundador de la empresa. Él era muy pasional en todo lo que hacía y se me contagió.Llegué al punto de entender que la iluminación combina realmente el arte y la ciencia. La atmósfera se crea fundiendo física y psicología con todas esas otras cosas. Me di cuenta de que como interiorista sólo influía en lo tangible, pero no en el ambiente ni en la experiencia que vive la gente a través de la luz. La oportunidad que me brinda hoy la iluminación es que trabajo con grandes arquitectos e interioristas de todo el mundo”.

National World War II Memorial, Washington, USA © Brett Drury
¿Qué clase de proyectos acepta? “Extremadamente variados. Hacemos oficinas y aeropuertos, también monumentos, prácticamente de todo, vamos. La iluminación es una parte tan fascinante de la arquitectura... No obstante, demasiadas veces se enfoca desde el mero punto de vista técnico. Muchas veces, cuando trabajamos en un proyecto, alguien quiere saber cuántos pie-candelas hay. Pie-candelas o pie-bujías, la medida de la luz… E intentamos explicar lo mejor que podemos que no se trata de medir la luz, sino de cómo le sienta a la sala. A veces uso unas diapositivas y les pregunto: ‘Si tuviera siete pie-candelas en este espacio, ¿en cuál crees que estarías? ¿En el blanco, o en el negro?’ Y bueno, si es una sala comercial, la gente prefiere estar en el espacio oscuro, y si es un aula, en el blanco. Así pues se trata de intentar ayudar a la gente a entender que se puede transformar el espacio revelando acabados, texturas o lo que sea."
“Haciendo paneles conceptuales, recreaciones, modelos, lo que podamos para que sientan el espacio y vean cuáles son las alternativas, eso es ciertamente importante. Yo voy al propietario o al arquitecto y les digo: ‘Veamos el plano de planta, o el modelo, o el edificio: ¿qué es lo que quieres sentir? Vamos a recorrerlo y a crear una experiencia. ¿Luz? ¿Oscuridad? ¿Entra luz? ¿Usamos color? ¿Qué hacemos para convertir este espacio en algo con lo que la gente pueda interactuar?’ No es cuestión de técnica sino de la forma de sentirse la gente en el espacio. Soy una persona con don de gentes”.
¿Puede ponernos un ejemplo de su ‘enfoque hacia las personas’? “Hicimos un proyecto para la Biblioteca Pública de Phoenix, no toda ella sino el centro juvenil (Teen Center). El problema era cómo hacer, en estos tiempos tan informáticos, que la gente sacara libros o al menos fuera a una biblioteca. Las bibliotecas son lugares silenciosos, pero también lugares de encuentro. Y se están transformando. La de Phoenix fue una de las adelantadas que primero trataron de recuperar a los jóvenes."
“Jugamos con las superficies oscuras. Lo hicimos muy adusto, muy teatral. También creamos áreas más claras, donde habría que introducir luz natural. Queríamos que pareciera Starbucks. Starbucks da sensación de cuarto de estar: un local en el que te relajas, te reúnes con amigos, tomas un café, y hoy cada vez son más las bibliotecas que tienen café, ese era el interés. " “No se trata sólo de una formación de downlights en el techo. Está acentuado con pequeños realces que se añaden a la composición. Y la iluminación es interactiva, con efectos dinámicos de cambio de color. Los chavales lo encuentran un lugar divertido para ir, y yo creo que en parte es porque pueden controlar y cambiar la iluminación cuando es necesario”.
¿Qué emociones o estados de ánimo quiere crear en su obra? “Realmente depende del proyecto. Los propietarios de las tiendas buscan drama, espectáculo, o ser el más brillante de la zona. Si es un aeropuerto, ya sabes, es divertido, algunos de los nuestros son de la idea: ¿Un aeropuerto? Si en un aeropuerto no hay emociones... ¿Pero cómo que no hay? Si has ido alguna vez, habrás visto lo que sucede: gente que llega, gente que se va. Es la mayor telenovela jamás vista, con tanta gente atravesando el espacio. Nuestro trabajo es usar la luz para ofrecerles un grado de confort. Por eso incluso en los, digamos, proyectos más mundanos, siempre intentamos ponernos en la situación del cliente o arquitecto para descubrir lo que realmente quieren sentir allí." “Hace poco salimos de fin de semana a Annapolis. Mientras todos los demás iban de compras, yo lo que hacía era tomar distancia y observar. ¿Cómo se movía la gente por las calles? ¿Qué les atraía? Intento darle sentido a todo esto. Siempre he sido así, así que no son sólo mis 27 años de experiencia. Aquí les digo a todos: ‘Vivimos en la ciudad de Nueva York, el mayor tubo de ensayos que se podría tener. Sal de la oficina y ve a ver lo que pasa en el mundo. No lo leas en una revista cuando lo tienes ahí en la calle. Sal y siéntelo.”
¿Hay colores que propician estados o emociones? “Sí, la iluminación puede cambiar nuestro estado de ánimo. Permíteme un ejemplo. En la gama de los blancos están los cálidos y los fríos. Si estás en un restaurante y todo tiene una tonalidad cálida, te sientes a gusto, relajado, envuelto. La puerta de la cocina se abre y allí dentro tienen una lámpara de color blanco frío. Tristemente sigue sucediendo. Cuando esa puerta se abre, ¿qué se siente? Es como si acabaras de ver Siberia. Y nadie querrá sentarse allí al lado después de probar esta entrañable luz cálida."
“De nuevo el frío y el calor: si le das a elegir a la gente del sur, elegirán siempre el blanco más frío porque psicológicamente les da más sensación de frescor. Los hospitales son otros centros que estamos empezando a mirar. En zonas infantiles vemos que se usa una luz que hace que los más jóvenes se sientan mejor: hay un gran ambiente emocional en un entorno de hospital, de una u otra manera.”
¿Algo sobre el color y el cambio de color en el exterior de un edificio? “El color de un edificio puede provocarnos una sonrisa o hacer que nos preguntemos el porqué de ese color. Pero si tienes color todos los días, deja de ser divertido, ya no es especial. “Creo que vivir esa experiencia neutra a diario y luego esos momentos de algo que cambia, eso es lo que hace al color apasionante.”
Trabaja en muchos otros países. ¿Hay diferencias culturales que afecten a su forma de diseñar la iluminación en ellos? “Por supuesto. Oriente Medio es un buen ejemplo. Hace muchos años hicimos un proyecto para iluminar un depósito de agua. Nosotros –el arquitecto americano y nosotros– queríamos iluminarlo muy blanco, muy reluciente. Bien, por azares tecnológicos, las lámparas utilizadas tenían todas un color ligeramente distinto. Algunas eran rosadas, otras un poco verdes, otras azuladas y algunas blancas. Se instalaron y el depósito tenía vetas de todos estos colores. El arquitecto llamó y dijo: ‘Estas luces son horrorosas. ¡Que las cambien!’ Así que volvemos y nos hacemos con unas lámparas recién probadas: todo más homogéneo, todo blanco, las ponemos y los de allí dicen: ‘Esto no nos gusta nada, nos gustaba todo con colores’. Ahora el color era por casualidad. No se pretendía de esa forma, pero fue un duro despertar: nuestra cultura había querido esa luz blanca, todo perfecto, pero la cultura para la que diseñábamos dijo: ‘No nos disteis nada emocionante."
“Todos los proyectos en los que trabajamos ahora en Dubai y El Cairo son en gran medida con cambios de color… pero no porque quieran ser Las Vegas. Pienso que es porque en su cultura es importante hallar color y dinamismo en todo. Piénsalo, todo es neutro, sus ropas son blancas o negras. Así que para crear algo que haga sentirse a la gente bien, o celebrar algo o hacer algo diferente, me parece que es muy importante. No puedo explicar por qué ese mismo fenómeno se da en Corea, Taiwán o Japón, donde el color y la luz son tan relevantes, porque ellos no tienen entornos anodinos. No entiendo que, aparte de lo que yo crea, haya tradiciones que se decanten por lo más grande, lo más luminoso, lo mejor, lo más vibrante, lo más colorido, lo más animado.”
Por último, ¿qué le inspira en su trabajo de diseño? “Me inspiro en la naturaleza: no hay ni un solo arquitecto o diseñador ni nada parecido de lo que diría que me llega al alma. De lo que se trata es de estar en los bosques de Muir viendo cómo se filtra la luz entre los árboles y todos esos reflejos: probablemente la sensación más espiritual que haya podido tener.”
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Biografía
Lugar
Nueva York, EE. UU.
Antecedentes
Diseño de interior
Especialidades
Interior, exterior, planificación maestr
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